Desde siempre, el domingo ha sido el día que menos me ha gustado de la semana...
Siempre he pensado que el domingo sobraba. Ha sido tradicionalmente un dia de espera... el último dia de gracia para el reo que espera su condena del lunes.
Ya de niño, el domingo era el día de hacer las tareas del colegio. Un dia de estudiar para el examen del lunes, o de preparar los libros del de la semana.
Día de tensa espera para comenzar de nuevo con la condena.
Con los años, hasta odiaba la televisión de los domingos, todo, menos los Fragel Rock, esos extraños seres del interior de la tierra, que construían y construían sin parar.
Mas tarde, cuando los libros se cuelgan, crees que los domingos pueden cambiar, pueden ser diferentes, pero nada mas lejos de la realidad, se potencia su efecto gris, soso, vacio de vida.
Quizás sean muchos lo que difieran de mi visión negra del último dia de la semana, pero ¿que le voy a hacer si ademas no me gusta el fútbol? |